lunes, 8 de noviembre de 2010

Los artistas pelean su arco


Menos mal que Paul McCartney no tocó ayer en Chile. Ser testigo del último concierto de Macca en Santiago, en medio de una tormenta apocalíptica de primavera no era el escenario ideal, entre paraguas, impermeables y botas de agua. Desde que alguien confirmó de forma irresponsable que se presentaría en el Estadio Nacional, he leído todo tipo de teorías de por qué no vino y por consecuencia otra serie de teorías sobre el uso del estadio y la convivencia con espectáculos de entretenimientos. McCartney no vino porque simplemente nunca estuvo confirmado. Hubo teorías, rumores e hipótesis que circularon on y off the record entre los medios, pero nadie puso la firma y dijo "VIENE".

Lo bueno es que la ilusión de su visita abrió un interesante debate sobre el uso de los recintos y lo cierto es que hoy, el fútbol tiene prioridad sobre los conciertos cuando se trata del Nacional. Quizás ahora Segovia de presidente de la ANFP, para revertir su 99,9% de impopularidad, impulsa una campaña para que no volvamos a tener este tipo de situaciones. Porque el fútbol no se puede enfrentar a la música. Nunca. En todos los países del mundo existe una sana convivencia al respecto, pero que va más allá de las autoridades. Nace del comportamiento de los fans que asisten, de una cultura donde el entretenimiento musical es casi una obligación, por ende se deben abrir espacios para desarrollarlos y un público que tenga conciencia y cuide esos espacios.

Sin duda hemos avanzado, tenemos más conciencia, aun somos una audiencia fría, pero por lo menos no nos quedamos en fidelidad con nuestro artista favorito. Mal que mal el millón de tickets a la venta durante el segundo semestre sólo es reflejo de que Chile dejó de ser un mercado emergente, ya no somos una posibilidad si alguien baja Argentina y aunque el presupuesto no siempre acompaña, pagamos bastante por el concepto "en vivo".

Además la oferta se ha ampliado. El Bicentenario y el Monumental vienen a mover el mercado, pero no lo suficiente. Para los artistas el Nacional en Chile es un referente. Si bien muchas veces otros recintos resultan más atractivos en términos económicos, el recién bautizado "Julio Martínez" tienen una especie de energía que quienes vienen por primera vez quieren experimentar y quienes vuelven ya la conocen. Pasó con AC/DC o Coldplay, dos bandas que en medio de la remodelación que sufrió el estadio decidieron no venir, a pesar de tener en su mano atractivas alternativas.

Es nuestro destino. Mientras no hayan suficientes razones para construir otro estadio para más de 40.000 personas, el Estadio Nacional seguirá siendo la medalla de oro entre los productores y el gremio futbolístico. Lo bueno es que hoy el Nacional tiene una estructura más ejecutiva y una administración más eficiente. Busca rentabilizar mejor su recinto y sabe que el jack pot viene con los conciertos, mientras más se hagan mejor.

viernes, 6 de agosto de 2010

Vender lo dedicado


Me cuesta entender lo que está pasando con Cecilia Bolocco. Dicen que se está renovando, que con su casa nueva quiere dejar atrás una historia y comenzar una nueva. ¿Pero no es esa antigua historia la que le ha permitido ser lo que es y llegar a donde está?. Honestamente me da lo mismo las razones de por qué quiera vender los muebles y los artículos de decoración que formaban parte en su departamento en San Damián. Sí me baja el morbo de saber si es por plata o deporte, si piensa que con muebles nuevos, feng shui y cambios llegará lo que tanto ha buscado en su vida: el amor. Todas esas preguntas estilo La Cuarta que uno en el fondo quiere saber pero no lo reconoce. Son sentimientos similares a cuando uno ve Primer Plano.

Lo que si me cuesta entender en que dentro del remate que va hacer, incluya obras de artes dedicadas por los artistas. Hoy vi en la televisión un precioso ¿grabado? de Toral que decía "Con cariño para Cecilia, Mario". ¿Cómo entender que quiera hacer plata de algo que en su minuto fue entregado con dedicación? que además no fue comprado, sino que es fruto del talento puro de una persona. Pueden acusarme de romántica e incluso de latera, pero si ya me parece raro, por no decir otra cosa, que una mujer como la Bolocco, haga una venta pública y mediática de sus objetos personales, encuentro una falta de respeto que incluya el arte. Por último dónalo, regálalo alguna amiga, a Cristián y la Diana o déjalo en una bodega para Máximo.

Tiene cosas lindas. Había un sofá precioso que lo remataría al tiro y una cómoda estilo francés que se vería perfecto en el living de mi casa. Cada uno tiene derecho hacer lo que quiera y yo tengo derecho a opinar de lo mismo. Lo que está haciendo CB no me gusta, me parece que es mostrar la hilacha y no porque venda, sino por la forma que vende. Usar su nombre y los medios para convocar a la gente, que ve en ella el resumen de lo aspiracional y transformar toda esa fama, cariño de la gente y respeto por la carrera que tuvo en plata, me parece bajo. Creo que habría sido mucho mejor que hiciera un remate privado, o que vendiera sin abusar de su nombre, no sé. Además si te cambiaste a una casa en Lo Curro, de vista espectacular, con 7 piezas y 5 baños, entrar a vender tus antiguos muebles es como lo mismo que comprarte una Birkin y no tener auto.

Yo he respetado siempre a CB. Creo que fue una tremenda profesional y logró una carrera bastante interesante a partir de un concurso de belleza. Después tuvo la inteligencia de unir su fama, belleza y encanto con el talento de sus estudios. Mal no le ha ido, pero vender los recuerdos al mejor postor refleja una frialdad que no me inquieta, pero me da pena. Al final, con los años, los recuerdos son el único reflejo de nuestra historia, que parece la Bolocco, a partir de mañana, quiere olvidar.

viernes, 30 de julio de 2010

La gente no se informa


Con curiosidad y mucho interés he leído la última encuesta CEP. Como todos los estudios de este tipo, el exceso de información marea y muchas veces confunde. Además siempre tengo la sensación de que hay preguntas que se repiten pero con respuestas diferentes y eso me revuelve más la cabeza.

Muchos de los resultados, asumo, eran esperados por las coaliciones políticas, pero hay un dato que me tiene abismada. Yo puedo entender que Michelle Bachelet mantenga casi intacta la popularidad desde que dejó el gobierno. Es una mujer empática, cercana, cariñosa, inteligente y con un carisma que seduce a la gran mayoría sin destinción. Es una persona querible, genera confianza, uno le cree y cuando te toma la mano emociona. Sin lugar a dudas es la figura más importante de lo que queda de Concertación, con un capital político, como dijo hoy Cristóbal Bellochio en El Mostrador que bordea la idolatría: "Por mucho que los empresarios hayan “amado” a Lagos, solo a Bachelet le cabe el apelativo de superstar. Al igual que a Maradona, a nuestra ídola también se le perdona todo. Atacar a Bachelet constituye casi un sacrilegio político. Quienes lo han intentado, reciben un alud de pullas y funas. Si a eso le sumamos su rol de madre y mujer, es doblemente impenetrable".

Lo que no me cabe en la cabeza es que ante la pregunta ¿Ud. apruebao desaprueba la forma como Michelle Bachelet condujo su gobierno? un 66% conteste que la aprueba. Y ojo que no tengo nada contra ella, al contrario, es una mujer que me encanta, pero hay que ser sensatos. Y tampoco estoy hablando de la CASEN, porque creo que ahí se necesita mucho más que leer el diario para poder dar un análisis y opinión fundamentada. Las yayitas que han salido a la luz desde que dejó el gobierno son suficientes como para poner en duda el desempeño que tuvieron varios funcionarios públicos durante su administración. Gastos mal rendidos, gastos no rendidos, abuso de los gastos, exceso de gastos.... la Contraloría ha publicado en forma periódica las deficiencias de diferentes organismos estatales en donde directores, seremis, jefes de departamentos entre otros cargos se "comieron" los recursos, los transformaron en regalos, vacaciones o en cualquier cosa menos en proyectos o políticas públicas que fueran en estricto beneficio de la ciudadanía.

Es cierto que se ha acusado a la alianza de querer "cazar" a la ex presidenta e incluso puede ser que algunos estén medios mareados con esto de estar en el poder y se pongan demasiado hinchapelotas con el tema, pero aquí hay pruebas feacientes de que la forma de conducir su gobierno no fue la mejor. No sólo porque muchas veces la falta de muñeca política le jugó en contra, sino porque hubo muchos parásitos que no hicieron bien su pega. No fiscalizaron, no pusieron ojo en qué se iba la plata, no hicieron seguimiento para que los recursos fueran a donde correspondía y eso, raya para la suma, es finalmente una responsabilidad de Michelle Bachelet.

Entonces me pasa que siento que vivo en otro lugar o que a la gente no le interesa. Mi conclusión es que la gente no se informa. No lee el diario, no sigue las noticias, no lleva el termómetro de ciertas noticias que son de interés público. Lo otro es creer que el público sienta que Bachelet es una especie de profeta que todo lo puede y por ende también puede cometer errores y sus seguidores se los deben perdonar.

sábado, 22 de mayo de 2010

El discurso que dobló la mano

La Concertación esperaba que SP se tirará en contra de Bachelet, que hablara de privatizaciones, que hiciera un guiño a la UDI. Nada de eso pasó. El primer discurso del 21 de mayo de Sebastián Piñera estuvo marcado por un tono conciliador, que llamó a la unidad no sólo en las palabras. La estructura del texto lo validó.

Un texto que por tiempo no alcanzó a leer completo y donde los anuncios de deporte, cultura y otros sufrieron las consecuencias. La Esmeralda se hundió a las 12.10, los honores se cumplen puntualmente, razón por la que la ceremonia no espera a nadie, ni siquiera al presidente.

El discurso le dobló la mano a la Concertación o lo que queda de ella. La verdad es que entre la molestia de la UDI, los políticos díscolos del oficialismo y los sorpresivos apoyos de la nueva oposición hacen difícil definir con claridad quienes apoyan y quienes no. Las posturas cambian día a día. Son pocos los realmente leales en el Congreso.